¿Cómo curar el MAF-1 y el MAF-2?

Existen dos enfermedades muy conocidas en el panorama formativo/educativo: el MAF-1 y el MAF-2. La enfermedad MAF-1 es la que popularmente conocemos como Miedo A Formarse y la MAF-2 es la que popularmente conocemos como Miedo A Fracasar. Éstas enfermedades afectan a un amplio espectro de ciudadanos, teniendo manifestaciones desde la adolescencia, pasando por los 30, 40, 50 e incluso llegando hasta los 60. ¿A que suena grave? Pues estamos en lo cierto, porque ciertamente lo es. El propósito de la Unión Europea para 2020 es que dispongamos de un 85% de población activa cualificada (35% universitaria y 50% FP), y los datos actuales de la población española son alarmantes: un 42% de la población activa en situación de empleo/desempleo no está cualificada y sólo un 23% dispone de formación profesional. La tendencia de estudios universitarios se mantiene estable, pero aun así no es suficiente. Resulta obligatorio e indispensable modificar estas cifras, ya que si no las modificamos, no obtendremos una tasa de desempleo acorde a un país productivo y nuestros bolsillos seguirán “raspados”. ¿Y cuál es el papel del MAF-1 y el MAF-2 en todo esto? Veamos algunas situaciones particulares:

Dejé de estudiar y me fui a trabajar a la Construcción. Me pagaban muy bien y gracias a ello me compré el coche y me dieron una hipoteca. Ahora en la construcción no sale trabajo, no puedo sufragar los gastos y dado que no tengo estudios, busco trabajo de lo que haya. No consigo empleo estable, me veo demasiado mayor y mi cabeza no está para formarme o volver a estudiar.

Un claro ejemplo de MAF-1. Seguirá formando parte del tejido de la población activa sin cualificación.

Tengo el bachillerato pero no pude seguir estudiando por mis circunstancias familiares. Busco trabajo y lo que encuentro es poco y temporal. Realmente lo que me gustaría hacer es algo del sector del Turismo y bien de del Sector de Servicios que es lo que más hay en La Palma. Ahora mismo, ambos sectores tienen demanda y sobre todo en Canarias y me gustaría dar un cambio en mi vida laboral. Pero no me veo capaz, no creo que pueda lograrlo. Me tengo que resignar.

Un claro ejemplo de MAF-2. Seguirá con trabajos eventuales y no logrará sus metas.

Éstas enfermedades tienen cura y la cura se llama FORMACIÓN. Nunca es tarde para formarse, tengas 30, 40 o 50. Siempre puedes mejorar tus posibilidades de empleo. La aptitud se obtiene con actitud (y la motivación también contribuye). El conformismo del “me gustaría pero no sirvo, así que me resigno” no sirve para nada. Las semillas no surgen por arte de magia, hay que plantarlas, regarlas y cultivar sus frutos. ¿Quieres contribuir con tu grano de arena? Erradiquemos dichas enfermedades y superemos los objetivos del 2020.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *